La Bolsa de Transfusión 10x350 AC 10 SC es una solución avanzada para la recogida, almacenamiento y transfusión de sangre, diseñada para garantizar la máxima seguridad y comodidad tanto para el personal sanitario como para el paciente. Cada bolsa está construida con materiales de alta calidad, atóxicos y biocompatibles, que permiten minimizar el riesgo de contaminación y favorecen la correcta conservación de los componentes sanguíneos. La capacidad de cada bolsa es de 350 ml, ideal para uso hospitalario, ambulatorio o para donaciones periódicas. El juego incluye diez bolsas, cada una equipada con accesorios para recolectar y almacenar sangre de forma segura. Las bolsas están equipadas con conexiones seguras y resistentes, válvulas antirreflujo y segmentos fácilmente sellables para facilitar la gestión de las muestras durante todas las fases del proceso de transfusión. El objetivo es garantizar la máxima eficacia en la prevención de infecciones, la trazabilidad y una manipulación sencilla y eficaz respetando las normas de buena práctica clínica.
Esta bolsa representa una opción confiable para quienes trabajan en departamentos de hematología o medicina transfusional, ofreciendo una solución que cumple con los estándares de seguridad y calidad requeridos en los entornos hospitalarios modernos. El diseño compacto y flexible permite un transporte seguro, mientras que el sistema de etiquetado integrado facilita la correcta identificación de las muestras recolectadas. La presencia del anticoagulante AC 10 previene la coagulación durante la fase de almacenamiento, promoviendo así la integridad de los componentes sanguíneos hasta el momento de la transfusión. Gracias a la estructura multicapa del plástico médico utilizado, la bolsa garantiza una larga vida útil sin alterar las propiedades físico-químicas de la sangre.
Indicaciones Terapéuticas
La Bolsa de Transfusión 10x350 AC 10 SC está indicada para la recolección, almacenamiento y administración de sangre entera o componentes sanguíneos en el contexto de terapias de transfusión. Está especialmente recomendado para situaciones que requieren puntualidad y eficiencia, como transfusiones en casos de anemia aguda, hemorragias, intervenciones quirúrgicas o tratamientos necesarios para patologías hematológicas crónicas. Las bolsas se pueden utilizar tanto en entornos hospitalarios como en centros de transfusión móviles, lo que las hace también adecuadas para campañas de recogida de sangre y situaciones de emergencia.
Estas bolsas permiten una gestión óptima de los procedimientos transfusionales, desde la recepción del donante hasta la administración al paciente. Cada bolsa está diseñada para garantizar la máxima seguridad biológica, minimizando el riesgo de contaminación cruzada y transmisión de patógenos. Gracias al sistema cerrado y a los materiales esterilizados, se puede garantizar que la sangre extraída sea apta tanto para su almacenamiento a corto plazo como para su posible fraccionamiento para la obtención de componentes sanguíneos como plasma, glóbulos rojos o plaquetas. El volumen de 350 ml ofrece la flexibilidad ideal para adaptarse a diversas necesidades clínicas, lo que lo hace adecuado para transfusiones pediátricas, en pacientes con volumen circulante reducido o en situaciones en las que se necesitan dosis divididas.
Composición
Las bolsas están fabricadas con un cloruro de polivinilo (PVC) médico especial, libre de DEHP, que garantiza una interacción segura con la sangre y limita la liberación de sustancias potencialmente nocivas durante el almacenamiento. La superficie interna de las bolsas es sometida a tratamientos que previenen la formación de microaglomerados celulares y facilitan la transferencia segura de los componentes sanguíneos. La presencia del anticoagulante AC 10, una solución a base de citrato, permite una conservación óptima de la sangre manteniendo su fluidez y sus propiedades biológicas esenciales más allá del período de almacenamiento estándar.
Cada bolsa se suministra con tubos flexibles y resistentes equipados con agujas de silicona atraumáticas, válvulas de seguridad, puntos de muestreo con conectores estériles y segmentos de identificación a prueba de manipulaciones. El tapón hermético y los materiales que constituyen los cierres están diseñados para evitar cualquier contaminación desde el exterior. Las bolsas se producen en un ambiente controlado y se empaquetan individualmente para mantener inalteradas las condiciones de esterilidad hasta su uso.
Contraindicaciones
Las bolsas de transfusión no deben utilizarse si el embalaje está dañado, la fecha de esterilización está comprometida o en caso de sospecha de alteraciones visuales de los materiales que la componen (colores anómalos, opacidad, presencia de cuerpos extraños). Están contraindicados en todas las situaciones en las que se requiera el uso de materiales libres de PVC o en las que el paciente tenga una sensibilidad particular conocida a los componentes plásticos médicos. No utilizar para el almacenamiento de sustancias distintas a la sangre o componentes sanguíneos indicados, ni para usos distintos a los terapéuticos indicados en las pautas de transfusión. Cualquier reutilización de la bolsa o su uso en diferentes procedimientos podría conllevar un mayor riesgo de infecciones, contaminación cruzada y pérdida de eficacia terapéutica.
Seguridad del fármaco para la especie
La seguridad de uso de las bolsas de transfusión está garantizada por el uso de materiales cuya compatibilidad biológica ha sido probada, por la presencia de sistemas cerrados y esterilizados y por el uso de anticoagulantes adecuados como el AC 10. El riesgo de hemólisis y contaminación bacteriana se reduce considerablemente gracias al diseño multicapa y a las tecnologías de producción avanzadas. Las bolsas pasan rigurosas pruebas de fugas, resistencia a la presión e integridad de la conexión, lo que garantiza que cada unidad esté libre de defectos antes de ser comercializada. Se presta especial atención a comprobar la compatibilidad entre los materiales y los componentes sanguíneos para garantizar la viabilidad celular incluso durante períodos prolongados.
El sistema de trazabilidad y segmentaciones de identificación ayudan a reducir errores en la administración, promoviendo la seguridad tanto del donante como del receptor. Sin embargo, el uso de las bolsas debe realizarse siempre bajo la responsabilidad de personal sanitario cualificado.
Precauciones
Antes de su uso, compruebe cuidadosamente la integridad del embalaje y la integridad de los accesorios. Manipule siempre la bolsa en condiciones asépticas para evitar la contaminación. Durante la fase de recolección, asegúrese de que la aguja esté colocada correctamente y que el sistema de recolección esté bien cerrado al final del procedimiento para evitar fugas accidentales o la entrada de aire.
Evite exponer la bolsa a fuentes de calor, luz directa y agentes químicos agresivos. Caliente la sangre extraída sólo si así lo exigen directrices específicas. Guarde siempre las muestras en el refrigerador o en las condiciones recomendadas, siguiendo las instrucciones para garantizar la viabilidad de las células recolectadas. Eliminar la bolsa y los residuos siguiendo la legislación vigente sobre residuos médicos potencialmente infecciosos.
Forma de administración
La bolsa se suministra con accesorios y tuberías especiales que permiten una conexión segura con los sistemas de administración. Después del llenado, selle los segmentos para separar la muestra principal de los segmentos destinados a pruebas de laboratorio o pruebas previas a la transfusión. Conecte la bolsa al kit de transfusión siguiendo un procedimiento estéril y asegurándose de que el equipo de infusión sea adecuado para el paso del producto sanguíneo.
Durante la transfusión, monitoree constantemente al paciente para identificar rápidamente cualquier reacción adversa. Si es necesario dividir los componentes sanguíneos, utilice centrífugas y sistemas de filtración compatibles y opere siempre de forma aséptica. Conservar la bolsa respetando las temperaturas recomendadas (generalmente entre 2°C y 6°C) hasta el momento de la administración, para garantizar la integridad y seguridad de la sangre transfundida.
Programa de tratamiento
El programa de tratamiento con la bolsa de transfusión 10x350 AC 10 SC implica una recolección estándar, con conservación de la sangre hasta su uso real o fraccionamiento para obtener los componentes sanguíneos individuales (glóbulos rojos, plasma, plaquetas). La frecuencia de recolección y la cantidad a transfundir deben evaluarse en función de las necesidades clínicas del receptor y las indicaciones del médico responsable, considerando edad, peso, estado clínico y condiciones de emergencia.
La bolsa se puede utilizar tanto para recolecciones periódicas de donantes voluntarios como en el contexto de emergencias médicas. Cualquier tratamiento repetido debe realizarse siguiendo protocolos bien definidos por las directrices nacionales e internacionales sobre transfusión sanguínea. En caso de almacenamiento prolongado, se debe tener cuidado de anotar los datos identificativos y seguir escrupulosamente los tiempos de validez biológica de la sangre o de sus componentes sanguíneos dentro de la bolsa.
Especies objetivo
La bolsa de transfusión está diseñada específicamente para uso humano, en adultos y niños que requieren transfusiones de sangre o componentes sanguíneos. Es apto para su uso en instalaciones hospitalarias, servicios ambulatorios, salas de urgencias, quirófanos, centros de transfusión fijos y móviles. La adaptabilidad del sistema a diferentes métodos de recolección y administración hace posible su uso en una amplia gama de situaciones clínicas, desde soporte de transfusión de rutina hasta necesidades de emergencia por traumatismo, cirugía de emergencia o hemorragia grave.