slais microchip 10 piezas es un kit de identificación electrónica compuesto por diez microchips implantables, diseñado para garantizar la identificación permanente y segura de los animales. Cada microchip contiene un código único legible mediante lectores RFID estándar y está diseñado para usarse como un sistema de identificación a largo plazo. El producto está diseñado para facilitar la inscripción registral, la localización de animales perdidos y la gestión sanitaria y administrativa de mascotas y especies pequeñas. El paquete incluye diez unidades estériles, cada una destinada a ser implantada individualmente con un dispositivo de inoculación específico, y el formato está diseñado para minimizar el volumen una vez insertado debajo de la piel. Slais microchip 10 piezas está diseñado para operadores cualificados que necesitan un sistema práctico, rápido y duradero para la identificación electrónica de animales.
Características prácticas del producto: paquete de 10 piezas para uso múltiple en clínicas veterinarias, clínicas, refugios o para operadores que cuidan de múltiples animales; esterilidad de la unidad individual para reducir el riesgo de contaminación; diseño pequeño y compacto para un implante simple y mínimamente invasivo; código único para cada microchip, legible con lectores RFID universales; Materiales biocompatibles para la permanencia en el organismo sin reacciones significativas en la mayoría de los casos. La siguiente ficha describe detalladamente las indicaciones, composición, contraindicaciones, seguridad para la especie, precauciones de uso, método de administración, programa de tratamiento y especies de destino para que el operador tenga información completa y detallada para el correcto uso del producto.
Indicaciones terapéuticas
El microchip Slais de 10 piezas está indicado para la identificación permanente y oficial de animales, pensado como una práctica de marcado electrónico que apoya la trazabilidad del registro, la gestión sanitaria, la recuperación de animales perdidos y el archivo de datos registrales en bases de datos o registros nacionales y locales. El sistema se recomienda en contextos clínicos y de gestión donde se requiere una identificación estable en el tiempo, como clínicas veterinarias, albergues, centros de adopción, pequeñas explotaciones y actividades de control vial o municipal. El uso tiene como objetivo integrar la documentación en papel o electrónica del animal, permitiendo la asociación del código único del microchip con la tarjeta sanitaria, vacunas, esterilizaciones y otras intervenciones médicas.
Los fines específicos incluyen: facilitar el descubrimiento y la reunificación con el propietario en caso de pérdida; permitir la aplicación de protocolos sanitarios específicos basados en la historia clínica asociada al código; apoyar los trámites administrativos de traslados, cesiones o adopciones; permitir el manejo y control de animales en contextos colectivos; facilitar la investigación epidemiológica y la recopilación de datos para la prevención de enfermedades infecciosas cuando el código esté registrado correctamente. La indicación contempla su uso como herramienta permanente de identificación y no como sustituto de documentos clínicos: el microchip debe usarse en combinación con registros oficiales y prácticas veterinarias establecidas.
En el contexto de la gestión sanitaria, la identificación mediante microchip promueve la continuidad de la atención, la verificación de los planes de vacunación y la trazabilidad de las terapias administradas. Para las instalaciones de acogida y las organizaciones que gestionan situaciones de emergencia o rescate, la presencia del microchip reduce los tiempos y las incertidumbres a la hora de identificar al animal y reconstruir su historia clínica, mejorando las posibilidades de retorno al propietario o de una adopción informada. También se recomienda su uso en contextos de investigación controlada y seguimiento a largo plazo donde se requiere una gestión precisa y estable de los individuos investigados.
Composición
Cada unidad del kit de microchip Slais de 10 piezas está compuesta por un transpondedor RFID implantable encerrado en una carcasa biocompatible que protege el circuito electrónico y la antena interna del estrés mecánico y del entorno biológico. La carcasa externa está fabricada de material estable y biocompatible, diseñada para minimizar el riesgo de reacciones tisulares y garantizar la integridad del código contenido en el microchip durante toda la vida del animal. El microchip contiene un código de identificación único programado en fábrica y no modificable, legible con lectores RFID estándar compatibles con frecuencias comúnmente utilizadas para aplicaciones veterinarias. Las características electrónicas internas garantizan una señal estable y confiable para la lectura mediante escáneres portátiles y fijos.
El paquete proporciona diez unidades individuales, cada una empaquetada estéril para un solo uso para minimizar el riesgo de infección durante la implantación. Cualquier dispositivo de inoculación utilizado para el implante puede ser del tipo pistola o jeringa precargada; cuando está presente, el inyector se calibra para insertar el microchip en el espacio subcutáneo con control de la profundidad de inserción. Los excipientes o materiales auxiliares presentes en la carcasa y embalaje se eligen para garantizar la estabilidad, resistencia a la corrosión e inalterabilidad del código; No contiene componentes alimentarios ni farmacéuticos, ya que es un dispositivo de identificación electrónica. Las especificaciones dimensionales y los materiales utilizados están optimizados para asegurar la compatibilidad con la mayoría de especies pequeñas y minimizar la sensación de cuerpo extraño en el animal una vez implantado.
El marcado interno y externo del paquete incluye referencias de lote e instrucciones de uso para garantizar la trazabilidad de la materia prima y de la unidad individual. Cada microchip se prueba durante la producción para verificar su funcionalidad electrónica y la legibilidad del código antes del envasado estéril. El diseño pretende ofrecer un equilibrio entre robustez mecánica y tamaño reducido para facilitar los procedimientos clínicos y permitir una implantación rápida y precisa con una mínima manipulación del animal.
Contraindicaciones
El uso del microchip slais de 10 piezas está contraindicado en presencia de condiciones locales o sistémicas que hagan que el implante subcutáneo sea peligroso o inadecuado. No debe implantarse en animales con infecciones cutáneas activas o lesiones en el lugar de inserción previsto, ya que la presencia de infección puede aumentar el riesgo de complicaciones locales. El implante no se recomienda en animales con coagulopatías conocidas o trastornos de la coagulación no controlados, en los que un procedimiento que implique una mínima invasión del tejido de la piel podría provocar sangrado y formación de hematomas. También está contraindicado en situaciones en las que se conoce una marcada reacción alérgica a los materiales de la carcasa del microchip; en tales casos es necesario evaluar alternativas de identificación no invasivas o dispositivos con diferentes materiales.
No implante el microchip en lugares anatómicos que puedan comprometer la funcionalidad del órgano o estructura subyacente, evitando áreas con poca cobertura de piel o áreas sujetas a traumatismos repetidos. El implante no es adecuado para animales extremadamente pequeños o recién nacidos cuyo tamaño corporal dificulta su colocación segura y permanente sin interferir con el crecimiento; en estos casos, la decisión debe tomarse con base en la evaluación clínica considerando la relación entre riesgo y beneficio. Además, el implante no está destinado a ser utilizado como herramienta terapéutica ni para la administración de medicamentos: no reemplaza la atención médica y no es adecuado para fines distintos de la identificación electrónica.
Finalmente, el implante está contraindicado cuando no es posible garantizar las condiciones adecuadas de esterilidad o la presencia de personal capacitado para realizar el procedimiento; La inserción realizada en condiciones inadecuadas puede aumentar significativamente el riesgo de infección, migración del dispositivo o mala posición que comprometa la funcionalidad de identificación del microchip. En tales situaciones, es preferible posponer la implantación hasta que se disponga de condiciones clínicas y operativas seguras.
Seguridad del fármaco para la especie
Aunque no es un fármaco, la seguridad del microchip slais de 10 piezas para la especie receptora es un componente fundamental del uso clínico y de gestión del dispositivo. El material externo y las características físicas del microchip están diseñados para minimizar las reacciones tisulares y garantizar la permanencia en el organismo sin efectos sistémicos negativos en la mayoría de los casos. Sin embargo, como ocurre con cualquier dispositivo implantable, pueden producirse reacciones locales transitorias como inflamación leve, edema o pequeñas reacciones a cuerpos extraños limitadas al área de implantación; estas reacciones generalmente son autolimitadas y se pueden resolver con medidas conservadoras. Es importante que el operador conozca e informe al dueño del animal sobre la posibilidad de reacciones locales y los signos que requieren evaluación veterinaria.
Los riesgos sistémicos relacionados con el microchip son raros pero incluyen, en casos aislados, infecciones locales con posible necesidad de retirar el dispositivo, migración del microchip desde el sitio inicial a tejidos adyacentes y, en circunstancias excepcionales, reacciones tisulares más extensas. La interacción con los procedimientos diagnósticos o terapéuticos es generalmente mínima: el microchip no altera el metabolismo ni la farmacocinética de los fármacos administrados y no interfiere con la mayoría de las pruebas clínicas de rutina; sin embargo, en presencia de investigaciones específicas, el operador debe considerar la presencia de un cuerpo extraño implantado y evaluar su impacto potencial en el procedimiento diagnóstico o terapéutico.
Para garantizar la máxima seguridad a largo plazo, es fundamental asociar el implante a un registro de código correcto y a un seguimiento clínico. El registro en los archivos o registros pertinentes mejora la función del microchip como herramienta sanitaria y administrativa, ayudando a reducir el riesgo de errores de identificación. Si surgen signos clínicos sospechosos en el lugar de la implantación o cambios en el comportamiento del animal después del procedimiento, es recomendable una evaluación veterinaria oportuna para descartar complicaciones y tomar las medidas necesarias.
Precauciones
Precauciones especiales de uso en animales: antes de implantar el microchip slais de 10 piezas es necesario realizar una evaluación clínica del animal para identificar el sitio más adecuado y verificar la ausencia de condiciones locales o sistémicas que puedan aumentar el riesgo de complicaciones. En presencia de piel dañada, infección local o patologías sistémicas relevantes, posponer el procedimiento hasta que se resuelva o estabilice el cuadro clínico. En las fases posteriores a la implantación, controle al animal para detectar signos locales de irritación, enrojecimiento, secreción o dolor y programe controles de rutina para verificar la permanencia y funcionalidad del microchip mediante lectura con un escáner especial. En sujetos jóvenes o en crecimiento, evalúe cuidadosamente el momento del implante para garantizar una colocación definitiva sin interferir con el crecimiento.
Precauciones para la persona que administra el dispositivo: el procedimiento debe ser realizado por personal capacitado, que utilice medidas de asepsia adecuadas para reducir el riesgo de infección. Es fundamental manipular unidades empaquetadas estériles únicamente en el momento de la implantación, evitando la contaminación del dispositivo o inyector. Cuando utilice un inyector, siga las instrucciones de funcionamiento específicas para garantizar una inserción correcta y evitar una mala posición. Para reducir el riesgo de exposición accidental de los dedos o piezas no deseadas, tenga cuidado al retirar el microchip de su embalaje y al cargar el inyector.
Almacenamiento y eliminación: almacenar el producto en condiciones adecuadas hasta su uso, manteniendo intacta la esterilidad de la unidad individual. Los envases y dispositivos desechables usados deben eliminarse de acuerdo con la normativa vigente en materia de residuos sanitarios y hospitalarios, evitando su reintroducción en un ambiente no controlado. Finalmente, informar al dueño de la mascota de la necesidad de registrar el código del microchip y de llevar consigo la documentación identificativa en todas las visitas veterinarias posteriores, para mantener actualizada la información asociada al dispositivo.
Forma de administración
El método de administración del microchip Slais de 10 piezas implica la implantación subcutánea mediante un inyector estereotipado y desechable, realizada por personal veterinario u operadores adecuadamente capacitados. Antes del procedimiento es recomendable obtener el consentimiento informado del propietario y verificar los datos de identificación del animal. Prepare el campo de trabajo en condiciones asépticas: limpie y desinfecte el área de implantación, generalmente una región del cuello u otro sitio indicado por las pautas locales y la práctica profesional, para facilitar la lectura futura y reducir el riesgo de movimiento del dispositivo. Utilice guantes esterilizados y utensilios limpios; abra el paquete estéril solo inmediatamente antes de la implantación para preservar la integridad del microchip.
El procedimiento típico requiere una mínima sedación o restricción física según el temperamento del animal y las recomendaciones clínicas: la tranquilidad del animal facilita la inserción y reduce el riesgo de complicaciones. Manteniendo al animal en la posición correcta, introduzca el inyector en la dirección y profundidad recomendadas, haciendo que el microchip emerja al espacio subcutáneo. Después del implante, verifique la funcionalidad leyendo el código con un lector RFID; confirmar que el código mostrado corresponde a los datos registrados y anotar la intervención en la documentación clínica del animal. Realizar una inspección visual del sitio y aplicar, si es necesario, un apósito ligero para proteger la zona en las primeras horas posteriores al procedimiento.
Procedimientos de seguimiento: Proporcionar al propietario consejos sobre cómo observar la zona de implantación y los signos que requieren atención veterinaria (enrojecimiento persistente, secreción, hinchazón o dolor). Programe una verificación si está indicado y recomiende el registro inmediato del código en los registros pertinentes para maximizar las posibilidades de encontrarlo en caso de pérdida. Documente siempre el número de identificación del lote y del paquete en la carpeta, para poder rastrear el origen del dispositivo si es necesario.
Programa de tratamiento
El microchip slais de 10 piezas no requiere de un “programa de tratamiento” en el sentido médico-farmacéutico convencional, ya que se trata de un dispositivo de identificación permanente; sin embargo, es útil seguir un protocolo operativo que asegure su correcta aplicación, registro y control en el tiempo. El programa recomendado incluye: evaluación previa a la implantación para determinar el sitio más adecuado y el estado sanitario del animal; implantación realizada en condiciones estériles y por personal capacitado; verificación inmediata de la lectura del código y registro completo del identificador asociado a los datos personales y de salud del animal. Posteriormente es aconsejable un breve control clínico para asegurar la ausencia de complicaciones locales y, si es necesario, controles periódicos adicionales durante las visitas veterinarias de rutina.
A largo plazo, el "programa" consiste en encargarse del registro y actualización de los datos relacionados con el microchip: inscribir el código en los registros o bases de datos oficiales correspondientes y mantener actualizados los datos de contacto y los principales datos de salud del propietario. Este paso es fundamental para garantizar que, en caso de pérdida, el descubrimiento conduzca rápidamente a la reintegración del animal en su unidad familiar. Aunque el microchip no requiere mantenimiento activo, es una buena práctica comprobar la legibilidad del dispositivo durante las visitas veterinarias periódicas para garantizar que el código sigue siendo fácilmente accesible y que no hay movimientos significativos con respecto al lugar del implante.
En casos excepcionales, si el microchip presenta mal funcionamiento, migración importante o reacciones locales persistentes, el programa incluye evaluación veterinaria y, si está indicado, extracción quirúrgica del dispositivo y sustitución por un nuevo implante. La decisión de retirar y sustituir el microchip debe tomarse en base a una evaluación clínica individual teniendo en cuenta el bienestar del animal y la relación riesgo-beneficio de la intervención.
Especies objetivo
El microchip slais de 10 piezas está destinado principalmente a la identificación de mascotas y animales pequeños, como perros, gatos y otros pequeños mamíferos comúnmente manejados en entornos domésticos y ambulatorios. La aplicación está diseñada para ser compatible con la morfología y necesidades de las especies más comunes como mascotas, pero también puede ser utilizada, previa evaluación clínica específica, en otras especies pequeñas donde el implante subcutáneo constituya una práctica adecuada y segura. El operador debe considerar el tamaño y la conformación del animal para elegir la técnica y el lugar de implante más adecuados y determinar si el microchip representa la solución de identificación óptima.
Para especies distintas a las comunes, o para sujetos en edad neonatal o en fase de crecimiento rápido, una evaluación personalizada es importante: algunos animales pueden no ser aptos para un implante permanente hasta que alcancen un tamaño que permita una colocación segura y estable. Además, para especies particulares con piel o tejidos muy finos, o para animales sujetos a traumatismos frecuentes en la zona de implantación, se recomienda precaución y consideración de alternativas. En cualquier caso, el destino principal sigue siendo la identificación de los animales de compañía y la gestión del registro y sanitario en instalaciones veterinarias y de acogida, con el objetivo de mejorar el bienestar animal y facilitar la reunificación propietario-animal en casos de pérdida.