Electrolytic Rehidratante III Salf es una solución reequilibrante y rehidratante certificada para uso terapéutico y preventivo, específicamente formulada para restablecer el equilibrio electrolítico en caso de deshidratación. Se presenta en un cómodo envase de 2000 ml, ideal para una administración precisa y segura, perfecto para apoyar la salud y el bienestar en situaciones de deshidratación concomitante con convalecencia o condiciones patológicas que impliquen pérdida de líquidos.
Gracias a su equilibrada composición de sales minerales esenciales, desempeña un papel crucial para restablecer de forma rápida y eficaz la homeostasis electrolítica, mejorando la hidratación celular y el funcionamiento fisiológico. Está indicado para diversas situaciones en las que el organismo necesita un aporte específico de electrolitos para mantener las funciones vitales normales.
La formulación de Elettrolitica Rehidratante III Salf está diseñada para una fácil y rápida asimilación, permitiendo una rápida recuperación de agua y electrolitos sin apelmazar el organismo. El producto es fiable y puede utilizarse fácilmente en diferentes contextos clínicos o domésticos, representando una solución práctica y eficaz para el tratamiento de la deshidratación.
Indicaciones Terapéuticas
Electrolítico Rehidratante III Salf está indicado para el tratamiento y prevención de la deshidratación provocada por numerosas condiciones patológicas y fisiológicas en las que se produce una pérdida anormal de líquidos y sales minerales, entre ellas vómitos, diarrea, fiebre, sudoración excesiva o diuresis excesiva. También está indicado en situaciones de convalecencia, donde una recuperación óptima requiere fortalecer el equilibrio hidroelectrolítico para facilitar la vuelta a un estado de salud estable.
El producto es eficaz tanto en entornos pediátricos como en adultos, garantizando un aporte equilibrado de sodio, potasio, calcio y magnesio, esenciales para el mantenimiento de las funciones celulares, nerviosas y musculares. Elettrolitica Rehidratante III Salf puede utilizarse como apoyo en cuidados intensivos o para mantener el correcto equilibrio hidrosalino durante estados febriles o enfermedades infecciosas.
Además de su función rehidratante, favorece la recuperación fisiológica del paciente, reduciendo los riesgos asociados a la deshidratación prolongada, como desequilibrios electrolíticos críticos que pueden comprometer la función cardíaca y renal. Es un complemento imprescindible en los protocolos de terapia de hidratación oral o parenteral, contribuyendo a la mejora general del estado clínico.
Su administración regular y controlada nos permite prevenir complicaciones neurológicas y musculares por déficit hidroelectrolítico, facilitando el mantenimiento de niveles óptimos de energía y función inmune durante periodos de estrés fisiológico y patológico.
Composición
Electrolytic Rehidratante III Salf contiene una mezcla equilibrada de sales minerales esenciales para el equilibrio agua-electrolitos y el correcto funcionamiento de las células. En su composición principal se incluyen sodio, potasio, calcio y magnesio, todos los cuales desempeñan papeles fundamentales en la conducción nerviosa, la contracción muscular y el mantenimiento de la presión arterial.
El sodio presente ayuda a mantener el equilibrio osmótico y regular el volumen de los líquidos corporales, mientras que el potasio es crucial para el funcionamiento de los músculos y el corazón. El calcio es esencial para la contracción muscular, la coagulación sanguínea y la transmisión de los impulsos nerviosos, mientras que el magnesio favorece numerosos procesos enzimáticos y contribuye a la estabilidad del sistema nervioso central.
La solución también está formulada con agentes estabilizantes y purificantes que garantizan su seguridad y eficacia en el tiempo, además de facilitar una rápida absorción y digestión. La composición está libre de ingredientes nocivos o irritantes, adecuada para uso continuo tanto en el hogar como en entornos clínicos.
Cada elemento de la formulación está dosificado con precisión para evitar desequilibrios y sobrecargas, lo que permite administrar el producto de forma segura incluso a pacientes con condiciones sensibles o predisposición a complicaciones electrolíticas. Esto convierte a Elettrolitica Iii Salf en una herramienta eficaz para gestionar la hidratación en diversos grupos de población.