El Collar Elisabetta Clase 40CM es un dispositivo de protección esencial diseñado para garantizar el bienestar de los animales durante la recuperación postoperatoria o en situaciones en las que sea necesario evitar lamer, mordisquear o rascar zonas lesionadas, apósitos o heridas quirúrgicas. Diseñado para ser cómodo y fácil de colocar, el collar se adapta perfectamente al cuello de perros de tamaño mediano, gracias a su longitud de 40 centímetros, ofreciendo una protección eficaz sin limitar excesivamente los movimientos diarios del animal. El diseño transparente permite una mejor visibilidad, reduciendo la ansiedad y el estrés, mientras que los bordes redondeados y la estructura liviana evitan roces desagradables o irritaciones de la piel. El cierre seguro con cierre de clip o cordones de ajuste permite un montaje rápido, práctico y ajustable en la mayoría de collares tradicionales.
El collar Elisabetta Class 40CM representa la solución ideal para proteger la salud de su mascota sin privarla de comodidad. Puedes utilizarlo tanto en el caso de pequeñas operaciones quirúrgicas como para la curación de dermatitis localizadas, abrasiones, puntos, medicamentos dermatológicos o picaduras de insectos que el animal tiende a tocar o lamer. Construido con material plástico duradero pero flexible, el collar es fácil de desinfectar y se puede reutilizar varias veces según sea necesario. Gracias a la transparencia, el perro mantiene un campo de visión satisfactorio, lo que se traduce en una menor desorientación durante las actividades diarias en casa o de paseo. El Collar Elisabetta también es ideal en los casos en los que el veterinario recomienda utilizar protección adicional para evitar que el animal interfiera con terapias tópicas específicas o apósitos medicados, ofreciendo una garantía de seguridad tanto para el perro como para las personas que lo asisten.
Indicaciones Terapéuticas
El Collar Elisabetta Class 40CM se utiliza en todas aquellas situaciones en las que es imprescindible evitar que el animal entre en contacto directo con partes sensibles de su cuerpo. Es especialmente adecuado durante el postoperatorio, como después de cirugías que implican puntos, cortes o incisiones, donde es fundamental limitar el riesgo de infecciones, dehiscencia de la herida o retirada prematura de los puntos provocada por lamido. También es de gran utilidad para el manejo de dermatitis, inflamaciones de la piel, alergias, aplicación de cremas o desinfectantes que no deben ser ingeridos ni retirados del animal, y para prevenir complicaciones derivadas de rasguños o mordeduras autoinfligidas. El collar también se puede utilizar para limitar la accesibilidad a zonas del hocico o de las orejas donde se están realizando tratamientos específicos o para evitar el contacto traumático con objetos durante los movimientos del animal. En caso de presencia de parásitos externos, costras, llagas por lamido o picores intensos, el uso continuo del Collar Elisabetta permite mantener intacta la acción de las terapias prescritas por el veterinario, favoreciendo una curación más rápida y segura. El collar también suele recomendarse en caso de heridas quirúrgicas abdominales, torácicas o de extremidades, o cuando es necesario evitar la retirada accidental de apósitos o vendajes protectores postoperatorios.
Composición
El Collar Elisabetta Class 40CM está fabricado en material plástico de alta calidad, específicamente elegido para ser resistente a los impactos y flexible al mismo tiempo, para adaptarse suavemente a la forma del cuello del perro, reduciendo la posibilidad de roturas o grietas accidentales. Los materiales no son tóxicos y son fácilmente lavables, garantizando la seguridad tanto de los animales como de las personas que los manipulan. Los bordes del collar están diseñados con un perfil redondeado o recubiertos de material similar al caucho o suave para evitar la abrasión de la piel tanto del cuello como alrededor de la cabeza del animal, proporcionando mayor comodidad incluso durante periodos de uso prolongados. El sistema de cierre, normalmente compuesto por cordones resistentes o por un sistema de clip ajustable, acompaña perfectamente las necesidades de seguridad y practicidad. La estructura transparente del collar permite una fácil observación del perro, sin obstruir excesivamente la visión periférica y la percepción del entorno.
Contraindicaciones
No se recomienda el uso del Collar Elisabetta Clase 40CM en sujetos que presenten signos graves de malestar, ansiedad o estrés excesivo al introducir dispositivos en el cuello o que presenten alteraciones respiratorias o dificultad para tragar al llevar protecciones rígidas. En sujetos hipersensibles o alérgicos a los materiales plásticos o a los componentes de acabado del collar, es preferible evaluar soluciones alternativas para la protección de heridas o apósitos, previa consulta veterinaria. Además, se debe evitar su uso en animales de tamaño muy pequeño o, por el contrario, excesivamente grandes en comparación con el tamaño previsto por el collar, para evitar el riesgo de ineficacia de la barrera protectora y de molestias físicas.
Seguridad del fármaco para la especie
La adopción del collar Elisabetta Class 40CM es generalmente bien tolerada por la mayoría de los animales y no interfiere con las funciones fisiológicas normales. Sin embargo, es una buena práctica monitorear constantemente el estado del animal durante los primeros días de uso, asegurando que no se produzcan conductas autolesivas debido a la presencia del collar, dificultades para alimentarse, hidratarse o respirar. Se debe quitar o ajustar el collar si hay evidencia de irritación persistente, dolor o comportamiento incómodo. En el caso de sujetos especialmente animados o activos, es importante tener cuidado al jugar o moverse en ambientes domésticos, para evitar que el collar se atasque en espacios estrechos o en muebles, con el consiguiente riesgo de lesiones accidentales. Se recomienda comprobar periódicamente el estado del collar y el ajuste del sistema de cierre.
Precauciones
Antes de aplicar el Collar Elisabetta Class 40CM, es recomendable medir cuidadosamente el diámetro del cuello del animal y evaluar si la medida corresponde a la talla recomendada para este modelo específico. Durante todo el período de uso, es fundamental asegurarse de que el collar no cause molestias y de que se use de manera que permita la apertura normal de la boca, la deglución y el movimiento de la cabeza. No dejar al animal desatendido durante periodos prolongados, especialmente en los primeros momentos de adaptación, e indicar a familiares y niños que no tiren ni muevan el collar innecesariamente. Limpia el dispositivo periódicamente con detergente neutro y agua para mantener un nivel adecuado de higiene y cámbialo en caso de daños, roturas o pérdida de transparencia.
Forma de administración
La aplicación del Collar Elisabetta consiste en introducir la cabeza del animal por la abertura central, posicionando el collar hasta la base del cuello. Posteriormente, se cierra mediante los cordones de sujeción ajustables o el sistema de clip suministrado, asegurando que el collar permanezca firmemente en su posición pero no apretado hasta el punto de dificultar las funciones normales de respiración o movimiento. En el caso de animales con cuellos especialmente robustos o musculosos, puede ser necesario comprobar la posible presencia de zonas de presión. Es posible integrar el collar con el collar normal del animal, pasándolo por las ranuras u orificios de fijación correspondientes. El tiempo de uso normalmente lo determina el veterinario; con carácter general se recomienda mantener el collarín hasta la total cicatrización de la lesión o del apósito a proteger.
Programa de tratamiento
El período de aplicación del collar Elisabetta Class 40CM varía según el tipo y la gravedad de la lesión o la terapia en curso. En el caso de heridas quirúrgicas o postoperatorias, generalmente se recomienda el mantenimiento hasta que se retiren los puntos y los tejidos se regeneren por completo. En situaciones de dermatitis, eccemas o infecciones localizadas, la duración de su uso se evalúa en función del éxito de la cicatrización de la piel y de la prescripción terapéutica. El collar se puede quitar temporalmente, bajo supervisión, para permitir que el animal coma o tenga higiene bucal, pero debe reposicionarse inmediatamente una vez que se cumpla la necesidad específica. El uso prolongado más allá de los tiempos necesarios puede resultar estresante para el perro; por lo tanto, seguir el progreso real de la recuperación mediante visitas veterinarias periódicas facilita una gestión óptima del programa de tratamiento.
Especies objetivo
Perros