La Bolsa de Cloruro de Sodio 0,9% PVC de 1000 ml es una solución fisiológica isotónica comúnmente utilizada en el ámbito médico para diversas aplicaciones. Esta solución contiene cloruro de sodio en una concentración del 0,9%, ideal para reponer y mantener el equilibrio hídrico y electrolítico del organismo durante las terapias de infusión. La bolsa de PVC garantiza una esterilidad óptima y una conservación segura del producto, evitando la contaminación externa y asegurando la integridad de la solución.
Esta solución, que se administra fácilmente por goteo, es esencial en muchas prácticas clínicas, incluida la rehidratación, la dilución de medicamentos para infusión intravenosa y el lavado de heridas o cavidades corporales. Su composición es compatible con el cuerpo humano, evitando reacciones adversas y asegurando un apoyo eficaz en el tratamiento de condiciones de deshidratación o desequilibrios electrolíticos.
La solución fisiológica no contiene conservantes ni aditivos químicos, por lo que es adecuada incluso para pacientes con alta sensibilidad o alergias. El envase de 1000 ml es práctico tanto para uso hospitalario como ambulatorio y ofrece una cantidad suficiente para múltiples administraciones.
Indicaciones Terapéuticas
La solución de Cloruro de Sodio al 0,9% en bolsa de 1000 ml está indicada como tratamiento básico para la reintegración de líquidos y electrolitos en pacientes con deshidratación de diversos orígenes, incluyendo estados febriles, diarreas, vómitos y pérdidas de líquidos corporales por condiciones patológicas o intervenciones quirúrgicas. También se utiliza para la dilución y administración de fármacos por vía intravenosa, garantizando una administración segura y controlada.
Además, esta solución isotónica se utiliza para el lavado de heridas, quemaduras y lesiones cutáneas, eliminando eficazmente restos y facilitando la limpieza sin interferir en los procesos de cicatrización. En tratamientos hospitalarios, se suele utilizar como base para terapias de rehidratación y apoyo en desequilibrios electrolíticos agudos y crónicos, resultando esencial para mantener el volumen sanguíneo y el equilibrio hídrico.
Dada su naturaleza fisiológica, es adecuado para todas las categorías de pacientes, incluidos recién nacidos, ancianos y sujetos con condiciones clínicas particulares que requieren soporte hídrico sin efectos secundarios. La bolsa de 1000 ml es adecuada para la administración repetida en el tiempo, facilitando tratamientos continuos en un entorno clínico.
Composición
La solución de Cloruro de Sodio al 0,9% contiene cloruro de sodio como ingrediente activo en una concentración de 0,9 gramos por 100 ml de solución, en agua purificada. La composición está libre de otras sustancias añadidas, lo que garantiza una acción isotónica compatible con los fluidos del cuerpo humano.
El contenido total de sodio y cloruro presente en la solución está calibrado para que sea adecuado para uso terapéutico sin alterar el equilibrio electrolítico del paciente. La bolsa está fabricada en policloruro de vinilo (PVC), un material médico que cumple con las normas de seguridad, que garantiza la integridad de la solución y facilita el transporte y la administración.
Esta conformación del producto garantiza la esterilidad y estabilidad físico-química de la solución durante todo el período de validez, permitiendo un uso seguro y confiable en múltiples contextos clínicos. La pureza de los ingredientes permite una versatilidad de uso tanto en el sector sanitario como en tratamientos caseros bajo control médico.
Contraindicaciones
La solución de Cloruro de Sodio al 0,9% no debe utilizarse en casos en los que exista hipersensibilidad conocida al principio activo o al material de la bolsa de PVC. No está indicado en pacientes con cuadros de hipernatremia o sobrecarga de líquidos, ya que podría agravar estas situaciones provocando desequilibrio electrolítico o edema.
Se debe evitar su uso en pacientes con insuficiencia cardíaca grave, insuficiencia renal o hipertensión no controlada, salvo indicación contraria de un médico especializado. En estas situaciones, el seguimiento clínico es fundamental para prevenir complicaciones derivadas de la administración excesiva de líquidos.
Además, se debe suspender el uso inmediatamente en caso de reacciones adversas, como irritación en el lugar de la infusión, signos de sobrecarga de volumen o cambios clínicos observados durante la terapia. es fundamental